9
February , 2012
Thursday

Carta a mi amigo imaginario

Posted by Jany On May - 3 - 2010

Hola amigo! Tengo muchos años sin hablar contigo.

¿Recuerdas los consejos que me decía mi mamá? Pues cada día estoy más sorprendida de cómo la realidad se distorsiona con los años. Mi mamá siempre me dijo que me portara bien, que no le hiciera daño a nadie, que no consumiera drogas y que un tatuaje no es nada malo, pero que tuviera cuidado en donde me lo hacía. Para mi sorpresa, amigo mío imaginario, en mi trabajo contrataron a un chico recién salido de la cárcel, con un tatuaje en la mano, que lo más probable es que haya consumido drogas en algún momento y trabaja al mismo nivel que yo, es mi compañero de trabajo.

Siento que tanto tiempo invertido no ha servido de nada. Siento que ese diploma que me van a dar no vale tanto como el esfuerzo que me ha tomado llegar hasta aquí.

Me hubiera portado mal, amigo mío. Me debí escapar de la casa alguna vez, debí tomar el carro de mis padres y manejar a la playa más cercana, debí hacerme un tatuaje en el lugar que me diera la gana.

Todavía no entiendo como lo malo se convirtió en bueno, pero yo dentro de mi también era alguien malo cuando era pequeña. Pasé 13 años en mi pequeña cárcel llamada cabeza, donde la única comida que servían era confusión a la décima potencia. Creo que mi cárcel es más dolorosa que la cárcel que se gana por malos actos. Mi cárcel fue casi eterna y psicológicamente extenuante. Y lo peor del caso, es que el juez y mi único enemigo era yo misma.

¿Cuál fue mi crimen? Amar y adorar a las mujeres.

Amigo, solo te tengo a ti porque con los años he sido juzgada igual que el chico que trabaja conmigo. Quizás yo no tengo mi vida tatuada en mis manos pero las cicatrices igual están.

Yo nunca hice nada malo, amigo mío. No vendí drogas, no maté a nadie, ni siquiera molestaba a mis compañeros de clase, y aun así viví en una cárcel y soy igual de juzgada que mi compañero.

¿Crees que es justo? En esta cárcel donde viví por años todos somos buenos y ponemos el amor como escudo ante todas las cosas. ¿No debería yo tener algo mejor que ese que se ha portado mal toda su vida, que ese que no tiene un diploma, que ese que no ha sufrido por caprichos sociales?

¿Será que la justicia me sorprenderá alguna vez de forma positiva?

Amigo, ya salí de la cárcel hace varios años. Poco a poco se van abriendo puertas de hierro de mi celda y de las celdas continuas a la mía. Poco a poco se pinta todo de color y somos todos capaces de ver el césped, de ver el cielo, de ver el arcoíris. Y no me arrepiento de nada, porque sé que sobre todas las cosas no he cometido ningún crimen real.

Popularity: 3% [?]

Comparte este articulo:
  • Facebook
  • email
  • RSS
  • Twitter
You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply




Spam Protection by WP-SpamFree

Licencia de Creative Commons
Licensed under Creative Commons.