El pote de miel al final del arcoris
Si quieres ser gay no tienes que decir que eres el pote de miel al final del arcoiris.
Por mi parte, tengo que admitir que mi vida social es absolutamente limitada. Me invitan a salir aproximadamente 7 veces por semana y de esas 7, todas son respondidas con un “No”, “ Estoy cansada”, “No puedo, estoy en turno”, “No, creo que el otro fin de semana”.
Y estas no son simplemente excusas, es la realidad de situación. Pero a veces pienso que me gusta evitar cualquier tipo de situación social que involucre vestirme, hablar con desconocidos temas que no me interesan y quedarme hasta el final de un evento que en realidad no me gusta del todo. Y sí, no tener quien te busque a tu casa ni te lleve de vuelta también es otro dolor de cabeza. Suena como si fuera una persona comoda, pero si estas cansada del trabajo y de todo lo que haces en la casa y en la u, crees que tienes tiempo para salir a “parquiar”?
Por ahora, le he puesto stop a mi vida social.
Sí, a veces me dan ganas de salir pero no hay con quien ni como ni con qué.
Ademas, en mi vida laboral estoy rodeada permanentemente por personas que pertenecen al grupo LGBT ( aunque ya no me gusta usar esa clasificación) Estamos todos juntos, heterosexuales, homosexuales, omnisexuales, asexuales, antisexuales… todos, trabajando en un mismo lugar y pasándola de maravilla. Nos respetamos, nos valoramos, nos queremos, pero sobretodo, podemos trabajar juntos.
Si me voy más aya de las luces y paredes de mi oficina, no sería genial poder tener grandes grupos de gente sin etiquetas trabajando por una buena causa?. ¿En serio tenemos que dividirnos en gays, straights, lesbianas, y hasta clasificarnos por números en una escala de cuan gay o straight eres?
Sí, puede ser divertido por un rato, pero en lo personal, no es mi estilo.
Y por qué toco el tema? Porque cada día veo más casos de conocidos que no pertenecen a ningún grupo… ellos simplemente son. Viven su vida de una forma rebelde y solo son 2 contra el mundo. Nadie los conoce de antes, nadie los ha visto en ningún lado, ellos solo comparten su amor. Son de mediana edad, nos masculinos y femeninas hasta màs no poder… y sí, son gays pero no les sale un arcoíris del trasero. Me gusta la modestia y el disimulo.
Nada como el chico nuevo de la oficina, una loca que el primer día de trabajo hizo varios chistes con connotaciones sexuales. Nada agradable, he dicho.
Y no, eso no lo hace más gay o menos gay que nadie. Solo que, con todo respeto compañero nuevo de oficina, nos dejas mal a todos como seres humanos. Uno: porque sentimos que no te soportamos por ser gay cuando , en realidad, no te soportamos por tu personalidad. Dos: Dejas a toda la “comunidad” mal al no portarte como parte de la sociedad. No tienes que demostrar que tienes un arcoíris dentro para ser gay. Solo sé, y punto.
Yo soy, fui y seguiré siendo gay hasta el resto de mi pequeña estadía en este hotel llamado Vida. Y cuando el momento llegue, encontraré a alguien que se merezca mi tiempo, que de hecho es muy poco y lo invierto en cosas que valgan la pena.
No puedo esperar el dia en que me vuelva a enamorar de alguien que me quiera de vuelta. Quizas, al igual que muchos compañeros de oficina encuentre amor en el trabajo, o tal vez en algún lado del camino que todos, seamos gays, straights o algo sin nombre, recorremos.
image by Zumiya (http://zumiya.deviantart.com/)
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¿Qué tengo que hacer para conocer buena gente en nuestro circulo GLBT?